Cualquier árbol (a punto de arder)

Por José Pérez Reyes


Todo esto fue un mar, hace mucho tiempo. Todo esto fue un monte hasta que aparecieron los hombres.

Esto que se derrumba en el horizonte es su obra, avanzaron a sangre y fuego, pelearon y depredaron sin piedad.

El suelo arrasado entre mojones embadurnados de sangre no puede saciar la voracidad del nuevo infierno que han (re)creado. Hoy, todas las hojas son del fuego.