Mantis

Carta abierta en contra del repliegue del área cultural de la Fundación Patiño en Santa Cruz


Escribimos esta carta con la sincera y desesperada esperanza -discúlpesenos esta contradicción- de que la Fundación Patiño, con sede en Ginebra, reconsidere una decisión que a nuestro entender es, no sólo desacertada, sino históricamente peligrosa, pues dejará constancia del modo en que proyectos longitudinales de crecimiento cultural toman decisiones retráctiles justo en el momento en que una comunidad más necesita de ese alimento, de ese espacio de crecimiento artístico, ideológico, político, filosófico.

El ritmo de expansión demográfica del departamento de Santa Cruz, y concretamente de su capital, no deja lugar a dudas de que las dinámicas de interacción urbana se enfrentarán a desafíos cada vez más complejos en la coexistencia diaria. Si una población que está en constante transformación no encuentra un espacio donde catalizar esos procesos, donde registrar sus hitos, donde aprender a simbolizar sus violencias, entonces preparémonos para sus catarsis negativas. Sin lugar a dudas, el Centro Patiño de Santa Cruz no ha sido ni es la única institución que puede ofrecer todo esto que mencionamos; afortunadamente hay otros espacios que suman a esa tarea, pero creemos que la especificidad del aporte de Patiño como un lugar en que confluían distintos saberes con gran libertad de pensamiento es fundamental y que su cierre significará una pérdida terrible y, lo que es peor, un síntoma muy triste de que las necesidades culturales y de pensamiento filosófico de una comunidad en franco desarrollo están siendo subestimadas.

Justo ahora, cuando Santa Cruz deberá lidiar con los incalculables traumas posteriores a un ecocidio como el que todavía vivimos en la región chiquitana, el repliegue de este apoyo solo puede experimentarse como un abandono. Si revisamos la historia, es la riqueza intangible la que les ha permitido a las comunidades que han atravesado guerras, tragedias y crisis masivas, sanarse y llevar esas experiencias a un crecimiento colectivo de conciencia. Vean su permanencia en Santa Cruz como una inversión, sí, solo que en una riqueza y un capital muchos más trascendentes y expansivos que la resolución material de cuestiones más ostensivas, que son urgentes también -no lo dudamos-, pero no más urgentes que el derecho a contar con inversión en cultura en una sociedad que tiene dos opciones: ser protagonista de su modernidad junto a agentes y gestiones que habilitan su esplendor,  o víctima de una modernidad que impone la materia como su único calibre.

Santa Cruz, 30 de septiembre de 2019.

Giovanna Rivero Santa Cruz

Magela Baudoin

Mariana Ríos

Firma la petición aquí: chng.it/rfzkBYqq

Un Comentario

  • Fanny

    Ojalá se reconsidere el repliegue, mucha de nuestra juventud ha tenido la oportunidad de ser parte de esta Fundación y les ha abierto puertas, así también hay gente que todavía necesita ese apoyo. Que Dios bendiga su caminar en todo lado y que continúen siendo la luz de Cristo para ayudar a brillar a muchos que los necesitan.

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